sábado, 22 de junio de 2019

Premisas Básicas en el Trabajo con Coros en Edad Preescolar

En nuestro enfoque todo niño (toda persona) tiene derecho a la vivencia de la música, pero además todo niño podrá, con suficiente estímulo, paciencia y una adecuada orientación, tener éxito en la práctica del canto coral. No hay nada como un niño “sin oído”. Sí existen niños que pueden tardar incluso un año o dos en interiorizar la entonación (en general el pulso y las estructuras rítmicas pueden incorporarse más rápidamente con variación de su complejidad), nuestra experiencia corrobora así lo que dicen pedagogos como Willems o Violeta Hemsy. 

-La iniciación a la práctica coral en niños de 3 años a 6 años como es el objetivo que nos ocupa, requiere un abordaje global de la enseñanza en el que todos los aspectos deben ser vivenciados por los niños antes de ser conceptualizados. Esto quiere decir que todo conocimiento verdadero debe ser validado por la apropiación por parte del niño de unidades con sentido lógico, a través de lo lúdico, pero cuidando que esto no limite la sostenibilidad a futuro de lo que se pretende enseñar. La herramienta no puede estar por encima del contenido. 

-Creemos que la dirección coral de agrupaciones infantiles y la educación (pedagogía) musical están estrechamente vinculadas (esto es así también en el caso de la dirección de coros de adultos). Es necesario recordar, sin embargo, que los objetivos de un ensayo y 2 de una clase de música para niños de 4 años, por ejemplo, pueden ser distintos, dado que siempre en el coro habrá un producto denominado “montaje de repertorio”. Luego habrá que proponer dinámicas de estimulación y de contención que favorezcan la atención, concentración y memorización por períodos prolongados. -La iniciación coral a temprana edad es una herramienta fundamental en el desarrollo del niño: en cuanto a su desarrollo psicomotor, de lenguaje, potencia la educación del oído (no sólo en lo musical sino para la educación en valores de intercambio), de socialización, de apreciación estética, pensamiento crítico. Favorece la atención, la concentración, la estimulación cognitiva, por lo que incrementa las habilidades para la resolución de problemas. 

De acuerdo con la mtra. Ana María Raga, el director desarrolla su labor en tres áreas de competencia y esto es así también para los directores de agrupaciones de niños en edad preescolar: 

Director Intérprete: Actúa a solas con la partitura/canción, la estudia, la analiza, previene posibles obstáculos, planifica el trabajo, decide el camino que recorrerá para revivir o recrear las notas que yacen escritas y que son la guía gráfica de una idea sonora. Trabaja sobre sí mismo, mejorando sus destrezas, su técnica y expresividad gestual, profundizando sus conocimientos, escuchando a otros coros y a sus directores. En el caso de un director de coros de nivel preescolar (preinfantiles) debe adelantarse a contingencias en ensayo: cambios de ritmo o de dinámica por cansancio o aburrimiento de sus coralistas, por ejemplo. Pero siempre dentro de un esquema programado con anterioridad. No es posible llegar cada día, aunque se tenga una batería de juegos y repertorio ‘en blanco’ frente al coro. 

Director Constructor: Es el que actúa cuando, como un ‘luthier’, fabrica su instrumento. Producto de su estudio, el director conoce qué tipo de sonido desea para determinada canción y diseña cómo obtenerlo, qué ejercicios debe hacer, de qué manera puede hacer entender al coro su idea sonora. El constructor sabe de técnica vocal, de canto expresivo, conoce y es capaz de reproducir muchas maneras de cantar una misma línea. Sabe cómo funciona la voz infantil, en las edades de sus coralistas, y es consciente de su responsabilidad en el buen manejo vocal de sus niños. Siempre está atento ante posibles afecciones que pudieran estar presentes en los más pequeños para alertar a los representantes y para prevenir cualquier daño 

Director Formador: Es aquél que se interesa por el progreso individual de sus coralistas. Sabe, como líder, que si cada uno de los niños en el coro consolida nuevos conocimientos, su instrumento será mejor y más satisfactorio el trabajo. Esta concepción influye en su metodología de ensayo ya que las actividades estarán en función no sólo del montaje de la música, sino de la mejora de su instrumento, en lo auditivo, rítmico, vocal, en la comprensión de la música, así como en la disociación, la concentración y la memoria.