jueves, 26 de abril de 2018

Formación de liderazgo positivo, dirección y práctica coral para niños: Apuntes de nuestra metodología

“En su esencia misma, la orquesta y el coro son mucho más que estructuras artísticas modelos, o escuelas de vida social, porque cantar juntos, tocar juntos significa convivir de manera entrañable en (…) afán de excelencia, en una rigurosa disciplina de articulación y de concertación para buscar la armónica interdependencia entre voces o instrumentos. Así, se forma un espíritu solidario (…), se desarrolla la autoestima y se cultivan
los valores éticos y estéticos que están vinculados al quehacer musical. De ahí su
inmensa utilidad en todo en cuanto se refiere al despertar de la sensibilidad,
a la forja de valores y al entrenamiento de los jóvenes como líderes,
en la enseñanza de otros jóvenes y de otros niños”.

Mtro. José Antonio Abreu



Tres aprendizajes son esenciales para el desarrollo del ser social: hacer, conocer y convivir. Y todos ellos pueden ser potenciados por la música.

El ejercicio de la música, en particular de la música coral, más aún si se fomenta y se valora de manera expresa la actividad más allá del solo hecho musical, puede constituirse en un instrumento para el desarrollo en los niños de capacidades como la autoestima, la disciplina, la concentración, la atención y el espíritu crítico. 'Cantando juntos' los niños pueden aprender a escuchar y a escucharse, a coincidir y a acordar. Aprenden a aportar cada uno, no sólo con su hacer sino con su postura crítica, en el logro de un mayor desempeño, desarrollan la motivación por el esfuerzo dirigido al logro. En un coro los mayores enseñan a los más pequeños que se ven impulsados por el ejemplo de los más 'veteranos'. Tal es el enfoque constructivista del conocimiento (Piaget, Vigostky) y también el de la escuela de formación propulsada por el Maestro José Antonio Abreu, desde el movimiento de orquestas juveniles e infantiles de Venezuela.

La práctica coral orientada hacia el aprendizaje en la infancia y la adolescencia de elementos relacionados con la dirección de coros, puede incidir de una manera directa en la formación de habilidades propias del liderazgo positivo, como el incremento de la confianza, la seguridad en sí mismos, el establecimiento del orden en la conducta, la empatía y la creatividad, herramienta ésta última que fomenta el pensamiento lateral, ese que enseña que hay opciones diferentes para resolver un mismo problema y aumenta las posibilidades de éxito en la toma de decisiones en todos los órdenes de la vida. Todo lo anterior se suma a los beneficios que de por sí brinda la pertenencia a una agrupación como coralistas, lo que permite aprender e interiorizar desde muy temprana edad, a través de la filosofía y metodología de los ensayos, valores como la cooperación, la solidaridad, la tolerancia y la inclinación al trabajo colaborativo, fundamentales para una sana convivencia en sociedad.

 A través de la Iniciación Coral y en los siguientes niveles de la práctica coral es posible estimular el ejercicio de estos valores, desarrollar y profundizar en el tiempo, las capacidades descritas mediante la asimilación y ejercicio de elementos musicales y actitudinales, en el marco de la práctica y la dirección coral, como el aprendizaje de elementos de técnica del gesto, manejo de grupos, herramientas motivacionales y para el fortalecimiento de habilidades interpersonales. 



Música, práctica coral y cerebro: apuntes de nuestra metodología

El oído es el primer sentido que se desarrolla en el ser humano en la etapa de gestación. A los cuatro meses, dentro del útero materno, un bebé ya es capaz de escuchar. Luego del nacimiento, cerca de los dos meses es capaz de captar ritmos y antes del año de vida ya puede reconocer melodías. Cantar es el primer acto creativo que ejerce el ser humano. En un estadio de mayor complejidad, el acto de cantar se desarrolla en un instrumento que no sólo involucra las cuerdas vocales, sino que incorpora todo el cuerpo, desde el punto de vista físico y la utilización de los dos hemisferios cerebrales:

El tono, el timbre, el ritmo, la melodía y la respuesta emocional propiciada por la música tienen localizaciones cerebrales diferentes. El primero se percibe en el hemisferio derecho, la melodía en ambos hemisferios, el ritmo y los elementos secuenciales atañen al hemisferio izquierdo, según ya sido demostrado en estudios neurológicos. El ritmo (procesamiento temporal) se presenta separado de la melodía, así como del texto, tal es la razón por la cual en muchos casos las personas con problemas de afasia (pérdida de la memoria del lenguaje) pueden cantar y recordar al hacerlo la letra asociada a la melodía.

En su dimensión cognitiva la música, en general, también trabaja con los dos lados del cerebro: desarrolla la atención sostenida, estimula la imaginación, la creatividad, ayuda a transformar el pensamiento pre-lógico en lógico (por lo que es gran aliada de la estimulación del pensamiento lógico-matemático). De hecho, estimula la atención, la concentración y la memoria remota más que otros métodos de enseñanza sean o no  de orden artístico.

En ensayo, de acuerdo con nuestra metodología, los niños pueden:

Experimentar dinámicas que buscan estimular los procesos cognitivos para mantener la mente despierta y potenciar las capacidades cerebrales (disociación psicomotriz, movimientos cruzados, entre otros)
Fortalecer los procesos de concentración, atención, memoria, incremento de alternativas en la solución de problemas (mediante juegos y ejercicios que combinan elementos musicales en dinámicas tipo acertijos, rompecabezas, memorística, entre otros).
♪ Desarrollar habilidades rítmicas y trabajan en la afinación de su psicomotricidad.
Ejercitar la respiración en combinación con su aplicación como forma de vivencia de la música en cada uno.
♪ Desarrollar destrezas audioperceptivas que favorecen la atención, la afinación de los patrones de asociación cerebral, pero también estimulan el aprendizaje de la socialización, la búsqueda del acuerdo, de la escucha atenta del otro.
♪ Ejercitar la creatividad al proponer, explorar, mediante el acercamiento lúdico a la composición y la improvisación en conjunto. 

Fuentes consultadas: 
Imagen Música y Cerebro
Música y Neurología Artículo del servicio de neurología del Hospital de Santiago de Compostela.
Apuntes de clases Postgrado Musicoterapia, Ula, Venezuela.